sábado, 2 de julio de 2011

This is New York City


Aprovecho la media hora que tengo de espera  para contaros cosas. Tengo tantas en la cabeza que probablemente las vomite a trompicones en el texto. No esperéis mucho orden.

Lo último que sabéis de mí era que vivía en el Latham Hotel, el de las cucarachas y las paredes desconchadas, y buscaba piso desesperadamente.  Al día siguiente de perder una preciosa habitación en el Upper East Side, me lancé de cabeza a la firma de un alquiler de un estudio de 2x2 metros cuadrados. En un cuarto piso, sin ascensor. 

Aquí:




El problema es que, hasta que pudiera mudarme a mi casa, tenía por delante cinco intensos días de clase en la escuela. Fueron todos mortales de horarios, intensidad emocional y física.  Nos recibió el director, un señor muy mayor,  una de esas eminencias a las que escuchas con los ojos muy abiertos. Nos contó cómo se fundó Circle in the Square, su historia como actor/productor de teatro, su llegada a Broadway y mil cosas más. Ya en esa charla empezó a cocerse un ambiente de "estamos en la base del pico más alto". En la primera clase conocí a los que serían mis compañeros de ahí en adelante. Somos un grupo de, más o menos, quince chicas y dos chicos.  Uno de ellos tiene 16 años y el otro, 50.  No hay un solo que no tenga talento. Y además del talento, la mayoría de las chicas están preparadas. Cuando digo preparadas, digo que están licenciadas en Teatro Musical. Los últimos cuatro años de su vida los han pasado estudiando, produciendo, dirigiendo, protagonizando (bailando, cantando) y valorando obras de teatro en sus universidades, siendo Broadway el sueño.  Conocen todas las obras habidas  y por haber.

Como es inevitable, según iban presentándose todas y contando su historia personal yo no podía evitar pensar, una vez más:

“¿Qué coño hago aquí?”

No sé si es por haber vivido en España prácticamente toda mi vida, por mi alrededor concreto o por qué, pero yo conozco cuatro musicales. Bueno, alguno más, pero en esencia… eso. Cuando una de nuestras profesoras de canto decía “por favor, sólo tenemos dos meses, así que haced una selección de vuestras OCHO canciones favoritas de musicales, y de ahí escogeremos una…” ¿Ocho? ¿Ocho….favoritas? Si de todas las que conozco, las que entran dentro de mi tesitura son dos!  Pues bien, todas mis compañeras han sacado sus libros de partituras (tienen cientos) y las han escogido. Yo, que no sé más, traje Rent.

Lo cierto es que mi levantamiento de cejas y mi encogimiento de hombros hablaron suficiente por mí durante todo el primer día. Me delaté como la chica “no preparada”.

La cosa no mejoró con las clases de baile. No he dado baile en años , y aunque me encanta, soy incapaz de seguir las instrucciones de un profesor que repite el paso una vez, dando por hecho que todos los demás le siguen. Y todos los demás le siguen, menos yo.

Estar en desventaja ha sido siempre un problema que traía otros consigo. No es que quiera ser la primera, sólo quiero poder adaptarme a los demás. Y cuando no lo consigo, el sólo hecho de la desventaja me bloquea y  soy incapaz de hacer un relevé a tiempo.  Incapaz de aprender nada para eliminar la desventaja. Por lo tanto, como la actitud de “pobrecita yo, que no me lo sé” no me ha funcionado nunca si no era para mal, tomé mi primera y más importante decisión aquí:


Me da igual no saber.


Me da igual, entre otras cosas, porque el exceso de preocupación es un equipaje con el que no tengo tiempo de cargar ahora. Tengo demasiado que aprender, no puedo perder tiempo en pensar en lo que no tengo. Y lo más importante: esto es Nueva York, aquí a nadie le importa dónde estabas antes de venir. Ni quién quieres ser ni qué te falta ni cómo te sientes. Ahora tienes que estar aquí y hacerlo. Hacerlo y punto. En serio, no sabéis qué liberada me siento. Recuerdo haber pensado esa frase el segundo día de clase, mientras me ponía las zapatillas de baile.  E hice lo que pude. Hasta el tercer día de clase había postpuesto todo lo posible el momento de cantar delante de mis compañeros, perfectamente entrenados. Pero como para entonces ya había decidido que me daba igual, salí delante de todos y la profesora a hacer lo que sí sé hacer: entretener.  No podría haber cantado Take me or leave me sin miradas picaronas a mis compañeros/as, o sin moverme entre ellos, o sin darles la inminente elección de que me escogieran o me dejaran de una vez porque la canción ES ESO. Y creo que, cuando alguien está tan preocupado por demostrar una estupenda técnica vocal y una voz bonita, se olvida de que está diciéndole cosas a alguien y tiene que hacerlas verdad.

Y funcionó.

Y la profesora, esa mujer estirada que decía "canta, escoge y que pase el siguiente, no hay tiempo" (nominada a tres premios Tony por sus trabajos como productora de teatro musical), levantó la mirada del papel por primera vez en dos horas y me dijo lo que yo no le había oído decir antes:

“Quiero ver más, por favor”.

Me dijo también que evidentemente me faltaba entrenamiento, pero que ella había estado muy entretenida, y que en los castings se buscaba eso.  “You have something, you know”. Dos días más tarde me mandó un e-mail con varias opciones de canciones que entran dentro de mi registro. Cree que podría hacer un buen trabajo, dice.

Al terminar esa clase, dos chicas se acercaron a mí ilusionadas con partituras de temas que piensan que serían perfectos para mí.

Y ayer, pensando en estas cosas, recordé que tenía una respuesta para la pregunta de “Qué coño hago aquí”. Y es que lo que a mí me gusta es hacer esto.  Y creo que se me nota cuando lo hago. No he visto muchos musicales pero sin duda he convertido mi vida en uno desde que soy pequeña, porque cada momento ha llevado siempre una canción de fondo. Y siempre, siempre, siempre, estoy cantando algo para alguien. Aunque sea callada. Es mi musical favorito.

Ahora me voy, que mi colada ya está lista. 


6 comentarios:

  1. you had something since you were 2.
    go and learn and show, and learn and show, now that from this bed I am in you jumped to the place that owes you something...

    ResponderEliminar
  2. He llorado! Bajate chorus line. Te encantará.

    ResponderEliminar
  3. Ay, Mer. Has llorado por el diseño del blog, que yo lo sé. No puedo estar a todo!

    Es curioso: 'Nothing' ha sido mi canción de esta semana, por recomendación de una profesora.

    Tengo muchas ganas de verte. Me apetece contarte todo esto a ti en persona. Y que me cuentes tú!!!

    ResponderEliminar
  4. Nothing es mi favorita!!!! Pero hay más igual de buenas. Que hoy llega la Pilu!

    ResponderEliminar